El ambiente dentro de la lujosa mansión era tenso, pesado y lleno de rencores no resueltos que finalmente explotaron en un instante de pura violencia. Victoria, aprovechando la ausencia del dueño de la casa, encaró a la joven e indefensa muchacha en medio del gran salón, cerca del piano de cola. Con una mirada cargada de odio y rabia contenida, la tomó violentamente por el cabello y la estrelló con fuerza contra la superficie de madera del instrumento.
La joven intentó zafarse con desesperación, sintiendo el dolor agudo en la nuca mientras las lágrimas salían descontroladas de sus ojos. Apretó las manos contra el piano para intentar levantarse, pero la fuerza de la mujer la mantenía completamente sometida.
— ¡Suéltame! —gritó la joven con la voz quebrada por el dolor y el terror.
— ¡Tu madre ya se ha ido! ¡Esta es mi casa! ¡Lárgate! —exclamó Victoria fuera de sí, gritándole directamente al oído mientras ejercía más presión sobre ella.
El eco de los gritos atravesó las paredes de la casa hasta llegar a la planta alta, donde Don Roberto escuchó el alboroto. Al reconocer la voz desgarradora de su hija, bajó las escaleras de madera a toda prisa, con el corazón acelerado por la angustia.
Cuando llegó al pie de la escalera y vio a su esposa aplastando a su hija contra el piano, la furia se apoderó por completo de él.
— ¡Victoria! —gritó el hombre con una voz atronadora que resonó en toda la mansión.— ¿Qué le estás haciendo a mi hija?
Al oírlo, Victoria se giró sorprendida, pero antes de que pudiera justificarse, Don Roberto interpuso su cuerpo entre ambas. Con un movimiento decidido y lleno de indignación, encaró a su mujer y le dio un manotazo para alejarla firmemente de la muchacha.
— ¡Aléjate de ella! —sentenció el padre, protegiendo a su hija traumatizada mientras miraba a Victoria con un desprecio absoluto.
Victoria dio un paso hacia atrás, incrédula al ver que su esposo no dudaría en enfrentarse a ella con tal de defender a su verdadera familia, marcando un límite definitivo en esa casa dominada por las apariencias.